La medición de temperatura por termorresistencia,
se basa en la propiedad que poseen los metales de variar
su resistencia óhmnica en función de la
temperatura. Este cambio se acentúa más,
según el tipo de metal empleado.
El cambio de resistencia relativa en función
de la temperatura, se conoce como coeficiente de temperatura.
Entre los conductores metálicos, los metales
puros, presentan un mayor cambio de resistencia, es
decir tienen un coeficiente de temperatura más
alto.
No obstante, para la selección de un metal
de una termorresistencia, no debemos basarnos solamente
en su coeficiente de temperatura, sinó en otros
factores que tienen la misma importancia, como son la
repetibilidad de las constantes eléctricas y
su estabilidad.
Los metales que se emplean
para aplicaciones industriales, son dos básicamente:
•
Níquel
Para una gama de medición
de -60.....a.....180ºc
•
Platino
Para una gama de
medición de –220...a...630ºc
Construcción:
En general empleamos sondas
de níquel o platino con aislamiento en cristal
pyrex o cerámicos, colocándolas dentro de
un tubo de acero inoxidable relleno de óxido de
magnesio.
La prolongación entre
el sensor y la borna de conexión, puede realizarse
con hilos de cobre o plata aislados, todos ellos bajo
abalorios cerámicos.
Otro modelo actual, es utilizar
conductores encamisados y aislados con óxido de
magnesio, con camisa continua metálica. |